La Cooperativa Agrícola del Prat estrena un sello de calidad para identificar los calçots que produce

Se trata de una estrategia para posicionar este producto de km 0 que destaca por ser fresco, sostenible y haber sido cosechado en las últimas 24 horas



lunes, 11 marzo, 2024 – 10:15

La Cooperativa Agrícola de El Prat ha creado un sello de calidad para comercializar sus calçots. Se trata de una estrategia para posicionar este excelente producto de km 0 y diferenciarlo del resto de calçots que llegan al mercado.

Desde la Cooperativa consideran que es necesario facilitar al consumidor la identificación del producto de circuito corto de venta por el que apuestan los campesinos que forman parte del mismo. Este nuevo sello será la garantía de que el producto que los clientes encuentran en las tiendas y mercados es fresco, sostenible, se ha cosechado en las últimas 24 horas y no se ha conservado en una cámara frigorífica.

Los calçots del Parque Agrario del Baix Llobregat son de gran calidad gracias al terreno en el que se cultivan. La tierra de esta zona es rica en minerales, ya que, como ocurre en todos los deltas, ha ido acumulando material sedimentario durante muchos años, lo que otorga una gran fertilidad al suelo. Esto favorece la calidad de las hortalizas, que se caracterizan por su dulzura y ternura, como la reconocida Alcachofa Prat y el calçot.

Actualmente, nos encontramos en plena temporada de calçots, que se cultivan de noviembre y hasta abril, aunque el mejor momento de su recolección es durante los meses de enero, febrero y marzo.

Crema de calçot con componente social

La Cooperativa Agrícola de El Prat comercializa, además, la quema de calçots que elabora con los excedentes de la temporada anterior. Lo hace junto con la entidad social Espigoladors a través de su marca Es-Imperfect, que elabora conservas vegetales comprometidas con la sostenibilidad y la justicia social.

En su obrador crea patés vegetales, mermeladas y cremas con verduras de proximidad descartadas del circuito comercial por ser imperfectas, por caídas de precio o por excedentes de producción.

La Cooperativa quiere luchar, así, contra el desperdicio alimentario, y dar una segunda vida a estos calçots. La crema, totalmente artesana, se suma a las que ya se ofrecían de alcachofa, puerros, calabaza y calabacín.